Calculadora

Calculadora de salida de deudas

Pon tus deudas con su tasa, di cuánto puedes abonar cada mes, y mira la fecha exacta en que quedas libre. Compara los dos métodos que de verdad funcionan.

Deuda Saldo Tasa E.A. Cuota mín. Quitar
$

Sumando todas las deudas, incluidas las cuotas mínimas.

Método

Por qué el orden importa tanto

Cuando tienes varias deudas, cada peso extra que abonas tiene que ir a alguna de ellas. Esa decisión, repetida mes tras mes, es la diferencia entre salir en dos años o en cuatro, y entre pagar dos millones de intereses o seis.

La intuición suele fallar aquí. Mucha gente reparte el abono extra entre todas las deudas "para avanzar en todas", y es la peor de las opciones: alarga todos los plazos a la vez y mantiene vivos todos los intereses. Concentrar el excedente en una sola deuda, mientras las demás reciben apenas su mínimo, siempre gana.

Avalancha: la que cuesta menos

El método avalancha ordena tus deudas por tasa de interés, de mayor a menor, y manda todo el excedente a la primera de la fila. Cuando esa queda en cero, su cuota completa se suma al abono de la siguiente. De ahí el nombre: la bola de plata disponible crece a medida que vas cerrando deudas.

Matemáticamente es imbatible. Ninguna otra estrategia te saca de deudas más barato ni más rápido, porque siempre estás apagando el fuego más caliente. Si tienes una tarjeta al 30% E.A. y un crédito de libre inversión al 18%, cada peso puesto en la tarjeta te rinde casi el doble que en el crédito.

Bola de nieve: la que se termina

La bola de nieve ignora las tasas y ordena por saldo, de menor a mayor. La deuda más pequeña muere primero, aunque sea la más barata. Es peor en el papel y aun así es la que muchos asesores recomiendan.

La razón es que salir de deudas es un proyecto largo y aburrido, y la mayoría de la gente que fracasa no fracasa por elegir mal el orden: fracasa por abandonar en el mes ocho. Cerrar una deuda completa a los dos meses produce una sensación de progreso que un cálculo de intereses ahorrados no produce. Una deuda menos también es una cuota mínima menos, un cobro menos, una cosa menos en la cabeza.

Cómo decidir sin filosofar: corre los dos métodos arriba y mira la diferencia. Si la avalancha te ahorra doscientos mil pesos, quédate con la bola de nieve y duerme tranquilo. Si te ahorra tres millones, vale la pena apretar los dientes.

El detalle colombiano: mira la tasa, no la cuota

En Colombia las tasas de las tarjetas de crédito y de los avances están entre las más altas del crédito formal, cerca del tope de usura que fija mensualmente la Superintendencia Financiera. Un avance en efectivo suele ser todavía más caro que una compra, porque además cobra una comisión de arranque.

Por eso el dato que tienes que buscar no es la cuota, es la tasa efectiva anual. Está en tu extracto por obligación legal. Dos deudas con cuotas parecidas pueden tener tasas completamente distintas, y la calculadora de arriba solo sirve si ese dato entra bien.

Vale la pena revisar también las compras diferidas a cuotas. Muchas se sienten gratis porque la cuota es pequeña, pero están corriendo a la tasa de la tarjeta y compiten por el mismo excedente que el resto.

Antes de empezar: la parte que no es matemática

Un plan de pago solo funciona si el abono mensual es real. Si prometes ochocientos mil y en la práctica solo sobran trescientos, el plan se rompe en el segundo mes y vuelves a empezar de cero con la sensación de haber fracasado.

Lo honesto es mirar primero dos o tres meses de gasto real y sacar de ahí la cifra, en vez de decidirla con optimismo. Esa es justamente la parte que casi nadie tiene a la mano, porque exige haber registrado los gastos.

Marranito hace esa parte por WhatsApp: le escribes lo que gastas cuando lo gastas, y al mes siguiente ya no tienes que adivinar cuánto te sobra. El plan de arriba deja de ser un ejercicio y se vuelve algo que puedes sostener.

Preguntas frecuentes

¿Cuál método es mejor, avalancha o bola de nieve?

En plata pura, siempre la avalancha: pagar primero la deuda de mayor interés te ahorra dinero y casi siempre te saca antes. La bola de nieve, que ataca primero el saldo más pequeño, cuesta un poco más pero te da una deuda cerrada rápido.

Esa victoria temprana importa más de lo que suena. Si ya has intentado salir de deudas y has abandonado, la bola de nieve suele terminarse; la avalancha suele quedarse a la mitad. La mejor estrategia es la que efectivamente aguantas. Prueba las dos arriba y mira si la diferencia real justifica el desgaste.

¿Qué tasa pongo si mi tarjeta dice "2.1% mensual"?

La calculadora pide la tasa efectiva anual (E.A.), que es como se anuncian los créditos en Colombia. Si la tuya viene mensual, conviértela: eleva (1 + tasa mensual) a la 12 y réstale 1. Un 2.1% mensual equivale a un 28.3% E.A.

Si no la encuentras, está en tu extracto, por ley. Búscala antes de calcular: es el dato que más cambia el resultado.

La calculadora dice que mi abono no alcanza. ¿Qué hago?

Significa que lo que estás abonando no cubre ni siquiera los intereses que se generan cada mes, así que el saldo crece en vez de bajar. No es un problema de disciplina, es aritmética: por ese camino la deuda no se paga nunca.

Las salidas reales son tres: subir el abono mensual, negociar la tasa con el banco (se puede, sobre todo si tienes historial), o consolidar las deudas caras en un crédito de libre inversión o de libranza con tasa más baja.

¿Incluyo el crédito hipotecario o el del carro?

Normalmente no. Esta calculadora está pensada para deuda cara de consumo: tarjetas, avances, compras a cuotas, fintechs de crédito rápido. Un crédito hipotecario tiene una tasa mucho más baja y un plazo largo por diseño, así que meterlo distorsiona el orden de prioridades.

Si tu crédito de vehículo quedó con una tasa alta, sí vale la pena incluirlo y ver dónde cae en la fila.

¿Sirve de algo pagar solo la cuota mínima?

Sirve para no entrar en mora, y nada más. La cuota mínima de una tarjeta está calculada para que la deuda dure lo máximo posible generando intereses. Es la razón por la que un saldo de dos millones puede tardar años en desaparecer aunque nunca dejes de pagar.

Cualquier peso por encima del mínimo va directo a capital. Ahí es donde se gana.

El plan es la parte fácil

Lo difícil es que el abono de cada mes sobreviva al mes. Marranito te ayuda a ver a dónde se está yendo la plata, por WhatsApp, sin abrir nada.

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